La Comunidad Educativa Frente al Neoliberalismo.

Volver Descargar. (ZIP 373k)

COMENTARIOS SOBRE EL DOCUMENTO PRELIMINAR DE LA

MISION NACIONAL PARA LA MODERNIZACION DE LA UNIVERSIDAD PUBLICA.

JORGE CONTRERAS

En este capitulo...
Financiación.
Autonomía.
Calidad académica.

La primera observación es que la Misión fue designada por el Departamento Nacional de Planeación y el CONPES, sin que fuese consultada la comunidad académica. Otro hecho importante es que por la composición y los lineamientos generales de su constitución, queda claramente establecido que el objetivo prin-cipal de la Misión es profundizar el carácter privatizador de la política oficial, la pérdida de autonomía de las instituciones y como resultado el deterioro académico de la universidad pública.

FINANCIACION

En el documento de constitución de la Misión se plantea: "entre 1980 y 1990... la matrícula de las universidades oficiales no se incrementó". "En la actualidad los programas de extensión son escasos y carecen de fuentes de financiamiento porque discriminan los costos atribuibles a los beneficiarios de los servicios". "La dependencia excesiva de los recursos de presupuesto nacional, en financiamiento e inversión, la incapacidad para generar recursos adicionales y la ineficiencia en el gasto constituyen las debilidades más fuertes de las instituciones universitarias desde el punto de vista financiero". "Para complementar los recursos públicos se deben proponer estrategias para elevar la generación de recursos propios, con el cobro de los servicios que prestan a los diferentes sectores de la sociedad".

Con base en estos comentarios queda señalado el carácter privatizador de las recomendaciones de la Misión, ya característico de las reformas educativas que se han desarrollado.

Un claro ejemplo de la política de autofinanciación de la universidad pública lo constituye la Universidad Nacional, en la cual absolutamente todos los planes de inversión deben ser financiados por lo menos en su 50% con base en recursos propios, garantizados por el nuevo esquema de matrículas y por el incremento en los cursos de extensión, que se caracterizan por su alto costo. En facultades como ingeniería se ha presentado el caso de docentes que dejan de hacer sus actividades docentes normales para darle prioridad a las actividades de extensión. La Facultad de Economía se caracteriza no por el desarrollo de estudios económicos y sí porque por lo menos una vez al mes ofrece cursos elementales de computadores. ?Será éste el tipo de actividad que llevará a la Universidad Nacional a contribuir con el desarrollo del país?

Se esta fomentando un criterio bancario para el manejo y evaluación de la Universidad. El futuro de las carreras de pregrado estará señalado según su rentabilidad económica. Se ha fomentado el desarrollo de programas de posgrado no por la conve-niencia para la realización de investigación, sino por la posibilidad de acopiar ingresos por concepto de matrículas, las cuales, en maestría y doctorado en la Universidad Nacional se han incrementado de un 500 a un 600%. El argumento está clara-mente plasmado en documentos de la Universidad en los cuales se afirma, con base en los programas de Colciencias y Colfuturo, que "la Universi-dad Nacional no puede perder plata". Con los mismos criterios de rentabilidad se está discutiendo en el consejo directivo de la facultad de Enfermería la conveniencia de continuar con el pregrado de esa carrera o dejar únicamente los posgrados.

AUTONOMIA

Antes de comentar el contenido de los documentos sobre este tema es importante señalar la injusticia de las críticas que se le quieren atribuir a la universidad pública en materia de cobertura, desarrollo de políticas de investigación, calidad académica y administración. Según el decreto 80 de 1980 la máxima autoridad académica y administrativa de las universidades públicas era el Consejo Superior el cual en su mayor parte estaba constituido por personas directamente relacionadas con el gobierno y no por miembros de la universidad (investigadores, profesores y estud-iantes). Además, nunca han existido políticas claras de financiación y sin recursos es prácticamente impo-sible tener políticas propias de investigación, de capacitación de docentes e investigadores, ni políticas de fortalecimiento y expansión de programas académicos.

La ley 30 mantiene el carácter extra-universitario del Consejo Superior y su poder absoluto en materia administrativa y académica. Por tanto estas políticas siguen siendo definidas por personas ajenas a la universidad y su ejecución está supeditada a la generación de recursos, con las implicaciones señaladas.

En el documento de constitución de la Misión se da un golpe más a la autonomía, al "proponer estrategias para aumentar la eficiencia y la calidad" "de acuerdo con" "el modelo de desarrollo económico". Es decir se le quita a la universidad la posibili-dad de generar modelos de desarrollo propios. Este punto de vista es confirmado en el documento preliminar de la Misión al afir-mar que la gestión de la universidad debe tener como puntos de partida "la constitución política de 1991, el nuevo orden político internacional, la apertura", lo cual por lo demás es contradictorio con lo planteado más adelante: "La Misión se propone explorar propuestas para que la lectura que la universidad hace del país, sea rigurosa, desde una perspectiva científica, sin determinismos de las ideologías", como si tales puntos de partida no fueran "determinismos de las ideologías".

En materia de autonomía hay otros planteamientos que caracterizan las recomendaciones de la Misión: "La decisión política de enfrentar el déficit de las universidades dará al Estado legitimidad para plantearle a las universidades públicas los compromisos de la modernización", "las relaciones Sistema Universitario Público, el MEN, el DNP, el ICFES y el ICETEX serán analizadas por la Misión en una perspectiva de integración de metas y objetivos", "para lograrlo, quizá las universidades deberán redefinir y modernizar los alcances del concepto de autonomía". "En este y en otros aspectos es conveniente superar el formalismo y la presencia puramente simbólica de los representante de uno y otro sector en los consejos directivos correspon-dientes".

A las universidades solo se les podría culpar de mala administración cuando sean investigadores, profesores y estudiantes quienes las administren. A las universidades solo se les podrá culpar de ser responsables de la mala calidad académica y de la carencia de políticas de investigación, cuando sean investiga-dores, profesores y estudiantes quienes definan las políticas académicas e investigativas y dispongan de todos los recursos para ejecutarlas.

CALIDAD ACADEMICA

Las recomendaciones académicas estarán orientadas por los siguientes preceptos: "no hay un vínculo formal entre la oferta de programas académicos y las necesidades sociales y laborales. Se observa, además, que el ciclo educativo de los estudiantes es demasiado extenso, carece de flexibilidad interna". "Como universidades del Estado, deben cumplir una función de Estado. Esto significa que sus tareas sustantivas están dirigidas a mejorar la sociedad, a realizar el bien común". "Es tarea de la Misión diseñar lineamientos y propuestas orientadas" a "la formación de economías promotoras". "La función de investigación, de ciencia y tecnología, potenciada desde la universidad viabiliza" "la nueva gerencia y la participación y decisión de los grupos más vulnera-bles". "El gran avance de sociedades semejantes a la nuestra, ha tenido como motor de arranque una gran transformación del sistema educativo, y particularmente de los subsistemas pedagógicos". "Las demandas y prioridades de la sociedad serían una guía para que la universidad pública canalice sus recursos hacia una pro-gramación articulada con la sociedad, frente a sus compromisos con la investigación, la tecnología, la cultura y la reflexión teórica". "La Misión considera que la actitud moderna para dinamizar y optimizar la docencia no depende tanto de un régimen estatutario o de un marco de obligaciones y derechos", "depende en gran medida de un marco axiológico y programático y de un esquema de facilidades que de un sentido a la función docente". "La universidad norteamericana llegó a la excelencia irrigada por el entusiasmo y las metas de la construcción de una sociedad poderosa", "si ese sueño gobierna nuestras actividades cotidianas, las iniciativas y las energías de todos los sectores construirán el escenario de un país viable hacia el bienestar y la felicidad, que supere la angustia de la violencia y el conflicto y asuma por fin las grandes iniciativas de que son capaces los grupos más vulnerables". "Una tendencia excesivamente positivista, utilita-rista e individualista, que se impuso desde el entorno exterior y en la dinámica interna de las universidades ha debilitado el interés por los procesos colectivos y solidarios", "la universi-dad puede y debe transmitir esos contenidos solidarios y participativos". Todos estos argumentos son base para plantear la "estrategia central, practicas sociales universitarias articula-das a un gran proyecto nacional".

Uno de los fines fundamentales para plantear las practicas sociales es "saldar 5 deudas fundamentales que se han acumulado históricamente y que estamos en mora de pagarlas":

1. "La deuda que surge de la exclusión de indios, negros y pobres".
2. ""La deuda que surge de la violencia, la intolerancia y la violación de los derechos humanos".
3. "La deuda que surge de las desigualdades sociales, la pobreza y la falta de oportunidades".
4. "La deuda que surge de haber vulnerado la capacidad de solidaridad y organización colectiva".
5. "La deuda ecológica que ha provocado un deterioro dramático del ambiente y una cultura violenta y depredadora".

Se proponen algunas medidas que faciliten y estimulen el desarrollo de las prácticas sociales:
- "Bonificaciones para los estudiantes que participen en las prácticas hasta el equivalente de un salario mínimo mensual, además de gastos de transporte y en algunos casos viáticos proporcionales", "ingresos suplementarios para los docentes", "transferencias de recursos para las prácticas".
- "Reordenamiento de los planes curriculares y creación de mecanismos interplanes, para que las prácticas se incorporen efectiva-mente en los objetivos de formación".
- "Incorporación de las practicas sociales en el sistema de acreditación".

Como puede observarse, la Misión reduce el origen de la totalidad de los problemas a la pérdida de valores y a la falta de propósitos y por tanto la manera de resolverlos sería educando a las personas. Hay un desconocimiento del efecto que tiene la economía sobre la cultura, de que las concepciones y los comportamiento de las personas están determinados por las relaciones de producción, es decir por las condiciones materiales en las que se encuentre. No podemos pretender que a través de educación la población de una sociedad esclavista tenga una cultura del modo de producción capitalista. Por lo tanto, en una sociedad como la nuestra donde se rinde culto a la propiedad privada, donde los medios de producción pertenecen a unos pocos y cada día hay mayor concentración de la propiedad, donde los que no son dueños de los medios de producción cada día son más explotados y sus condiciones de vida son peores, tendrá su correspondiente e cultura. Además, de que valdrían las mejores intensiones y propósitos si no existe la decisión política del Estado para apoyar a sus universidades por el único mecanismo eficaz: recursos financieros apropiados con los requerimientos de la época.

Otro error plasmado en los documento de la Misión y que está estrechamente ligado a la visión axiológica y voluntarista, es querer ejecutar a través de la universidad todas las funciones del Estado. La universidad debe resolver el problema del analfabetismo, la violencia, el atraso productivo, etc. Se pretende que todos los problema que el Estado con su capacidad y recursos no ha podido resolver -y sí por el contrario ha venido acentuando- sean resuelto por una universidad empobrecida y víctima también del Estado. La función primordial de la universidad debe ser transmitir y generar conocimientos para formar recursos humanos altamente calificados.

A los estudiantes colombianos nos corresponde la tarea de oponernos a la intensiones del gobierno que buscan ser ejecutadas a través de la Misión para la Modernización de la Universidad. Si esas medidas logran ser implementadas, además de que nunca resolverán los problemas del pueblo colombiano, obstaculizarán todavía más su papel de transmisión y generación de conocimiento.

Ir arriba.

Volver
Descargar. (ZIP 373k)